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Beneficio del uso de minerales orgánicos sobre la calidad del huevo

Por: Javiera Mella Holvoet, Médico Veterinaria y Asesor Técnico de Nutrición de la División Nutrición en Veterquimica.

La calidad de la cáscara del huevo es importante tanto para el consumidor como para la avícola, ya que es fundamental poder entregar y recibir un huevo íntegro que pueda ser consumido de manera segura en nuestros hogares.

La finalidad de una cáscara resistente, es poder garantizar la viabilidad de un pollito, en el caso de las reproductoras, y proteger el contenido interno, en el caso de gallinas ponedoras. Para lograr que un huevo tenga una buena calidad de cáscara, es necesario entregar una dieta balanceada a las aves, para que puedan recibir todos los nutrientes necesarios para poder formar una cáscara resistente.

En la práctica, además del estado nutricional hay factores como la edad o el estado de salud de las aves que van a impedir la producción de una cáscara de la misma calidad en el tiempo, dando como resultado huevos frágiles, que tienden a trizarse o romperse, ya sea en la manipulación, antes o después del transporte a las góndolas de supermercados o a los almacenes.

Diversos estudios indican que hay una pérdida de un 0,5-5% a nivel de granja y 0,5-16,6% durante la comercialización. Esta pérdida no sólo tiene un impacto económico importante, ya que ese tipo de huevos no pueden ser comercializados, sino que también tiene un efecto en la inocuidad alimentaria, porque una cáscara que no está íntegra, no cumple su función de barrera de protección contra patógenos, por lo que podrían ingresar al huevo.

Por esta razón la industria avícola tiene el desafío de identificar los factores que afectan la obtención de una buena calidad de la cáscara del huevo y en base a ello buscar alternativas para poder implementar en las granjas.

Cuando se habla de calidad de cáscara, tenemos que tener en cuenta la edad de las gallinas. A medida que las aves avanzan en el ciclo productivo, hay un cambio estructural progresivo en la cáscara: Ponen huevos más grandes lo que implica una separación entre los cuerpos mamilares, aumentando el tamaño del poro. Esto resulta en una disminución de la resistencia a la fractura del huevo, como se refleja en el análisis de calidad del huevo (Figura 1).

Figura 1: Resistencia a la fractura de pabellón monitoreado a través del Programa Advancegg. 2022-2023.  

El estado sanitario de las aves también tiene repercusiones en la calidad de la cáscara, en cuadros virales o incluso micotoxicosis, se ve afectada la calidad del huevo. Además, cuando las aves padecen cuadros patológicos, hay disminuciones en el consumo de alimento lo que resultará en un menor consumo de minerales y vitaminas indispensables como el calcio y la vitamina D.

Lo interesante, es que las causas mencionadas pueden ser prevenidas a través de una buena suplementación con minerales. En este artículo, se va a analizar el uso y efecto de minerales orgánicos como promotores de una buena calidad de cáscara, y el impacto positivo que puede tener en parámetros productivos relevantes en los planteles avícolas.

Hoy en día, se conocen los requerimientos nutricionales de cada línea genética de aves que se utiliza para producir huevos, y gracias a ello, se puede entregar la cantidad adecuada de nutrientes y obtener, como consecuencia de un buen manejo, un producto que cumple con todos los estándares de calidad. Un grupo importante de los nutrientes que son entregados a través de la dieta, son los minerales, los que son necesarios para la formación del sistema esquelético de las aves, para la salud en general, también como componentes de la actividad metabólica de las aves y para la mantención del balance ácido-base del organismo.

Los minerales más abundantes en las aves son el calcio y el fósforo, los cuales se clasifican como macrominerales, junto con el sodio, magnesio, potasio, cloro y azufre. Los micro minerales o minerales trazas, a diferencia de los macrominerales, satisfacen los requerimientos nutricionales en bajas concentraciones. Por lo tanto, a pesar de las pequeñas dosis de inclusión en la dieta, son importantes ya que tienen funciones relevantes como, por ejemplo, ser cofactores de enzimas en variadas reacciones metabólicas y además son componentes de moléculas importantes para el funcionamiento normal de los organismos. En resumen, los minerales traza son esenciales en la dieta de gallinas ponedoras porque participan en procesos bioquímicos fundamentales para su crecimiento normal y desarrollo, incluyendo la formación de la cáscara.

Entre las principales funciones de los minerales traza sobre la calidad de la cáscara, se destaca el zinc, que es cofactor de la enzima anhidrasa carbónica que es una enzima encargada de catalizar el proceso de formación del carbonato, permitiendo la posterior deposición de carbonato de calcio en la membrana externa del huevo.

El manganeso actúa como activador de las enzimas que están involucradas en la síntesis de glucosaminoglicanos y glicoproteínas presentes en la matriz orgánica de la cáscara. Una matriz orgánica bien constituida es fundamental para una correcta deposición de carbonato de calcio en el proceso de formación de la cáscara.

El cobre también tiene una participación importante cuando hablamos de calidad de cáscara, porque hay una enzima llamada lisil oxidasa que es dependiente de la presencia de cobre y que participa en la formación de las fibras de colágeno presente en la membrana del huevo.

A pesar de los efectos descritos de los minerales traza en el proceso de formación del huevo, en la práctica se tiende a subestimar su importancia.

Pero cuando se habla de nutrición balanceada, se debe tener en cuenta la suplementación tanto de macrominerales como minerales traza, ya que las dietas base, basadas en granos, por ejemplo, no cumplen con los requerimientos necesarios para poder desarrollar un animal sano y fuerte con el performance productivo necesario de un plantel avícola.

¿Qué fuentes de minerales se deben utilizar?

A lo largo de la historia, la fuente de minerales traza tradicionales incluidas en las dietas provienen de sales inorgánicas, como los conocidos sulfatos y óxidos. El uso de minerales provenientes de óxidos y sulfatos tienen la ventaja de ser menos costosos que otras fuentes minerales, por lo que su uso está bien establecido en las producciones animales actuales y además, es sobre utilizado en las dietas. A pesar de su ventaja, está descrito que la inclusión de fuentes inorgánicas de minerales presenta desventajas como, por ejemplo, su alta higroscopicidad, su tendencia a la oxidación, menor biodisponibilidad en el organismo, interacción con otros nutrientes, tanto en la dieta, como en el premix, en el tiempo de almacenamiento y  alta excreción al medio ambiente, que coincide con el uso desmedido de minerales y con su baja disponibilidad, lo que en definitiva va a ser eliminado al medio ambiente en grandes cantidades.

Por esa razón, en la actualidad se han desarrollado alternativas con el propósito de mitigar las desventajas propias del uso de las fuentes minerales tradicionales. Estas consisten en el uso de alternativas orgánicas de minerales, a través de formas como quelatos o complejos altamente estables que son el resultado de la unión de un ion metálico con un ligando, los cuales se basan en la hipótesis de que tienen la capacidad de mantenerse íntegros en su paso por el tracto gastrointestinal, promoviendo una mayor absorción y posterior metabolización en el organismo, dando como resultado una mayor biodisponibilidad de minerales, que permiten ser aprovechados de mejor manera por las aves.

Entre las formas disponibles que existen de minerales orgánicos se encuentran los complejos metales y aminoácidos, complejos de metales y polisacáridos, quelatos de metales, proteinatos de metales. Por lo tanto, no todos los "minerales orgánicos" son iguales, y el mercado ofrece distintas opciones dependiendo de las necesidades de cada productor. Las características que tienen en común los distintos tipos es que deben ser solubles, estables y, que además de tener la capacidad de ser absorbidos por las células del sistema gastrointestinal, deben ser biodisponibles.

Las ventajas de usar complejos orgánicos se basan en que, al tener una mayor biodisponibilidad, hay una mejor asimilación por parte de las aves, lo que permite disminuir las concentraciones de minerales en la dieta sin causar efectos negativos en ellas como, por ejemplo, deficiencias que pudiesen terminar en problemas de cáscara.

Sin embargo, su eficacia respecto a las fuentes minerales inorgánicas no es clara. Se han realizado varios estudios donde se busca comparar diferencias entre aves alimentadas con minerales inorgánicos y otras con minerales orgánicos a distintos porcentajes y los resultados obtenidos están divididos. Algunos indican que efectivamente hay ventajas medibles en parámetros productivos y otros indican que no hay diferencias significativas entre el uso de una dieta y la otra.

Lo que sí está claro, es que el uso de minerales orgánicos en la alimentación de aves de corral es una opción positiva y prometedora, ya que pasada la mitad del ciclo productivo de las aves hay una disminución en la absorción de los nutrientes y, por lo tanto, de micro minerales. Por esta razón, utilizar una mezcla balanceada de minerales orgánicos va a ser una manera eficaz de lograr cubrir los requerimientos de minerales traza, por su alta biodisponibilidad. Sumado a esto, la utilización de productos que combinen minerales orgánicos con ingredientes que promuevan la salud intestinal, va a optimizar la formación de una cáscara resistente en las aves, ya que además de obtener un huevo resistente, van a disminuir los huevos sucios, obteniendo como resultado un aumento de los huevos vendibles.

Además de los beneficios directos sobre la calidad de la cáscara del huevo, debido a la mayor biodisponibilidad y absorción de minerales orgánicos, a través de la formación de quelatos con moléculas orgánicas, estos productos tienen beneficios adicionales que van más allá del rendimiento productivo. Estos beneficios incluyen una mejora en la salud y el bienestar de las aves, un fortalecimiento del sistema inmunológico, entre otras. Además, la retención de minerales orgánicos en el organismo de las aves puede disminuir la excreción de minerales al medio ambiente, favoreciendo prácticas más sostenibles en la producción avícola.

Otro punto importante a considerar es que el uso de minerales orgánicos puede establecerse como una ventaja competitiva en la industria avícola, especialmente para aquellos productores que buscan enfocarse en la calidad del producto final y en el bienestar animal, lo que podría traducirse en una mayor satisfacción del consumidor y una diferenciación en el mercado.

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